Juan 9:35-41
Llegó a oídos de Jesús la noticia de que lo habían expulsado de la sinagoga, y, haciéndose el encontradizo con él, le preguntó: — ¿Crees en el Hijo del hombre? Respondió el interpelado: — Dime quién es, Señor, para que crea en él. Jesús le dijo: — Lo estás viendo; es el mismo que habla contigo. El hombre dijo: — Creo, Señor. Y se postró ante él. Entonces exclamó Jesús: — Yo he venido a este mundo para hacer justicia: para dar vista a los ciegos y para privar de ella a los que se hacen la ilusión de ver. Al oír esto, algunos fariseos que estaban a su lado le preguntaron: — ¿Quieres decir que también nosotros estamos ciegos? Jesús respondió: — Si aceptarais ser ciegos, no habría pecado en vosotros; pero como presumís de ver, vuestro pecado es patente.