Lucas 20:1-8
Un día en que estaba Jesús enseñando al pueblo en el Templo y les anunciaba la buena noticia, se presentaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos, y le preguntaron: — Dinos, ¿con qué derecho haces tú todo eso? ¿Quién te ha autorizado para ello? Jesús les contestó: — Yo también voy a preguntaros una cosa. Decidme, ¿de quién recibió Juan el encargo de bautizar: de Dios o de los hombres? Ellos se pusieron a razonar entre sí: «Si contestamos que lo recibió de Dios, él dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? Y si decimos que lo recibió de los hombres, el pueblo en masa nos apedreará, porque todos están convencidos de que Juan era un profeta». Así que respondieron: — No sabemos de dónde. Entonces Jesús les replicó: — Pues tampoco yo os diré con qué derecho hago todo esto.