Mateo 26:1-5
Cuando Jesús terminó todos estos discursos, dijo a sus discípulos: — Como sabéis, dentro de dos días es la Pascua, y el Hijo del hombre va a ser entregado para que lo crucifiquen. Por entonces se reunieron los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo en casa de Caifás, el sumo sacerdote. Allí tomaron el acuerdo de tender una trampa a Jesús para prenderlo y darle muerte. Dijeron, sin embargo: — No lo hagamos durante la fiesta, a fin de evitar que se altere el orden público.